Entre lusco e fusco é o momento que vai entre a posta do sol e a chegada da noite. Nese fermoso instante é un bo momento para pensar.
("Entre lusco e fusco" es la expresión en gallego para referirse a la parte del día que va entre la puesta del sol hasta la noche. En ese hermoso instante es un buen momento para pensar).
"Entre Lusco e Fusco" It's the expression, in Galician language, to refer to the part of the day going from sunset to night. At this beautiful moment is a good time to think.
Pasa la vida y vamos cambiando aunque a veces, por distintas circunstancias, no conseguimos materializarlo.
Por otra parte a algunos nos cuesta más que a otros. Podemos ser camaleónicos y cambiar en tiempo récord o conformistas y llevar años detrás de un objetivo sin ser capaces de tomar la decisión que nos acerque a la meta fijada. Confienso que soy más de los segundos que de los primeros. Muchas veces los conformistas buscamos excusas para permanecer como estamos, aunque otras muchas lo que nos rodea nos impide el que tomemos nuestras propias dicisiones. Es el momento de intentar rebelarse, poco a poco, sin que se note demasiado. Para ello es necesario posicionarse en cada momento buscando el camino acertado, creando el ambiente necesario que nos sirva de impulso de cara a esa ansiado cambio.
La terquedad humana posibilita en muchas ocasiones la realización de acciones que, si se reflexionaran con profundidad, no las llevaríamos a cabo. A veces esta característica, que siempre está tintada de tonos negativos, se vuelve del revés y aparece como una gran virtud.
Recuerdo que de niño mi madre me calificaba de terco ya que, si no conseguía lo que quería, mi empeño en vez de disminuir en intensidad, aumentaba.
Como terco que soy, hace tres años me matriculé en periodismo y hoy, después de sobrepasar el ecuador de la carrera me encamino hacia la recta final observando, no muy lejos, esa meta a la que ansío llegar.
La mezcla de culturas es uno de los aspectos más destacados de la metrópoli turca. La división entre oriente y occidente es en Estambul algo más que un concepto geográfico unido por imponentes puentes que vuelan por encima del estrecho del Bósforo, esa lengua marina que une el Mar de Mármara con el Mar Negro.
Uno llega a Estambul con la mente preparada para empaparse de arte y cultura, para conocer de primera mano un lugar que cuenta con un importante protagonismo dentro de la historia de la humanidad ya sea romano, bizantino u otomano. La diferencia entre la vida de oriente y occidente es en esta ciudad una constante. Pero la situación geográfica entre Europa y Asia favorece la mezcla de culturas y convierten a la antigua Bizancio en una marmita que produce una excelente pócima con ingredientes de oriente y occidente.
Al mismo tiempo que aterrizamos en el aeropuerto de Estambul, que lleva el nombre del padre de la patria turca Mustafa Kemal Atatürk, observamos que estamos en una gran ciudad, la tercera en población de Europa que compone un área urbana de cerca de trece millones de habitantes. La orilla del mar de Mármara nos acompaña en el camino hacia el centro de la ciudad. Lo primero que observamos: las esbeltas torres de las mezquitas situadas en el Cuerno de Oro. Hablamos de la zona de Sultanahamet la que se puede decir que es el epicentro turístico de la ciudad. En ese lugar nos encontramos con la Mezquita Azul, Santa Sofía o el Palacio de Topkapi. No nos podemos olvidar del Gran Bazar ese gran imperio de las compras casi laberíntico.
El puente Gálata invadido de pescadores que lanzan sus anzuelos esperando recompensa es un buen lugar para observar la vida de la ciudad. Cientos de personan lo atraviesan o, directamente, disfrutan de él en cualquiera de los restaurantes instalados en la parte inferior de la infraestructura. Si lo cruzamos nos introduciremos en un laberinto de calles empinadas que nos llevan hacia la Torre Gálata, la gran atalaya desde la que podemos observar la mayor parte de la ciudad, tanto europea como asiática. En esa zona también encontramos el Hotel Palace de la Pera, recientemente restaurado, un histórico del lujo donde se hospedaban los viajeros del Orient Express, lugar en el que la escritora Ágatha Christie esperaba a que las musas le ayudasen a darle forma a sus obras policiacas.
La plaza de Taksin es el epicentro de la ciudad occidental a la que se puede llegar dando un paseo a pie o en un histórico tranvía por la calle peatonal Istiklal Caddesi. Estamos en una de las zonas más comerciales de la ciudad turca con comercio de occidente en competencia con el nuevo distrito de Levent en el que se levantan centros comerciales entre grandes rascacielos.
Otra de las zonas más destacadas de la antigua Constantinopla es el Café de Pierre Loti. Sus impresionantes vistas de la ciudad aconsejan una visita al que fuera refugio del escritor de origen francés. No debemos olvidarnos de pasear por el cementerio cercano a la atalaya de Pierre Loti antes de observar, si el tiempo lo permite, la puesta del sol sobre el Cuerno de Oro y ver como el astro rey descansa sobre el Mar de Mármara.
Pero no podemos abandonar Estambul sin aprovechar para hacer un recorrido en barco por el Bósforo. El viaje es un continuo esfuerzo para intentar mantener la boca cerrada ya que las vistas a ambos lados están llenas de monumentales Palacios y Palacetes como el de Dolmabahçe, la gran residencia de los Sultanes. Y ya que hemos utilizado el barco, éste también será un excelente medio de transporte para dirigirse a la ciudad asiática y ver cómo vive su población . Un cuarto de hora es lo que, aproximadamente, nos lleva cambiar de continente.
Lo escrito y mucho más es lo que nos podemos encontrar en esta mega ciudad en la que el sonido de las Mezquitas llamando a la oración es la banda sonora diaria de sus habitantes y visitantes.
Os medios de comunicación non son alleos a situación económica que estamos a vivir. Cada día que pasa un compañeiro ou compañeira abandona esta marabillosa profesión por culpa da palabra máis utilizada nos últimos tempos, a crise. As redaccións vanse quedando valeiras e a xente que permanece ten que multiplicarse para facer o traballo dos que pasaron a depender do INEM. Outros xa levamos tempo na empresa con máis traballadores do país despois de cargar con varios contratos "lixo".
A crise é a responsable directa pero, de forma indirecta, están tamén as fracasadas inversións realizadas nos últimos anos tanto dentro coma fóra do país.
Os medios públicos tampouco se salvan da queima, e dá a sensación que serán éstes os que carguen coa responsabilidade dos recortes das administracións. Parece que as televisións e radios públicas son os grandes sacos sen fondo culpables do déficit das administracións. Non digo que non haxa algo de verdade, pero antes de actuar haberá que tentar probar cunha nova xestión pública dos medios antes de privatizalos coma estación intermedia cara ao peche, sobor de todo aqueles que, coma a CRTVG, serve a unha nacionalidade histórica coa súa propia cultura e lingua.
Horas baixas para o xornalismo.
Ayer fue un día negro para la economía europea, nueve países de la Zona Euro acabaron la jornada con una rebaja en su deuda. Standard & Poor's, la agencia de calificación de deuda con sede en los Estados Unidos, ha dado una bofetada más a Europa. La oficina de calificación parece que no aprueba las medidas económicas que por parte de los gobiernos europeos se están realizando para intentar salir de esta crisis que se ha originado, precisamente, del otro lado del Atlántico y ha llevado por delante, como si se tratase de un psunami, a Europa ¿Hasta dónde vamos a llegar?
Con la mirada somos capaces de comunicarnos y hacer prescindibles las palabras. La mirada cómplice, la mirada de resentimento, la mirada de aburrimiento, la mirada de atención, son muchas las miradas. Pero no nos podemos olvidar de las palabras, esa combinación de letras que sirve para comunicarse, para expresar ideas, para transmitir emociones, para compartir conocimientos, para discutir, etc. Pero muchas veces esas mismas palabras quedan para siempre como un lastre del que nos es imposible soltar amarras. Son esas promesas, por ejemplo, que llegado el momento no cumplimos y quedan en nuestro pensamiento y lo que es más grave, en el de los demás. Palabras, también son, aquellas que decimos en un momento y que desearíamos no haber dicho jamás ¡Qué duro el mundo de las palabras! Me quedo, sin lugar a dudas, con las Palabras de Amor.
Mañana, 22 de diciembre, comenzarán oficialmente las fiestas navideñas en muchas casas. Al compás de los cantos infantiles de los niños de San Ildefonso, como hilo musical, se inaugurarán casi quince días de reuniones familiares y de amigos que finalizarán con la llegada de los Reyes de Oriente.
Pero mañana es el día en el que unos pocos afortunados tendrán la oportunidad de engordar, de forma sustancial, su cuenta corriete. Mañana será un día feliz para unos pocos y los informativos reproducirán esa alegría pero, para la mayoría, será el día de la Salud (así con mayúsculas).
Felices Fiestas.